Cada vez más, todo el mundo está concienciado sobre los peligros que supone para la piel la exposición al sol: quemaduras, alergias, todo tipo de enfermedades cutáneas e incluso el riesgo del temido cáncer de piel. Pero… ¿Qué pasa con el cabello?
Aunque durante el invierno el secador es el peor enemigo del pelo, el verano también lleva consigo multitud de agresiones para el pelo, incluso más que el secador: principalmente el sol, que lo reseca y aclara, la sal del agua del mar, que además de resecarlo y deshidratarlo profundamente hace que las puntas se abran con mucha facilidad, y el cloro del agua de las piscinas, que además de los efectos anteriores, puede darte alguna sorpresa desagradable si lo tienes teñido o con mechas, ya que puede cambiar el color.
